- Portarme como una santa.
- Controlar mis bajos deseos.
17 de marzo de 2009
Y si ella me fuera infiel
8 de marzo de 2009
No es un manifiesto, pero se parece

16 de octubre de 2008
Síndrome premenstrual
(Vodka, y esa clásica mirada que interpreto como fría y distante durante esos dìas)Una de las situaciones más difíciles de ser mujer y amar a una mujer es la bendita regla. Bueno, quizás no la más difícil sino la más incómoda. Y no me refiero al suceso mismo sino a los previos, al llamado y temible síndrome premenstrual.
Yo no quiero mucho a mi chica en esta etapa, pero seguro que mi chica me quiere menos cuando anuncio que se me viene la semana premenstrual. Y es que es la semana más triste, devastadora e insoportable de mi existencia, una tristeza irritante y demoledora que no tiene nada que ver con el corazón, con problemas económicos, aburrimiento o estrés. Es una pena sin sentido, sin lógica y sin razón.
Son siete días de agonía + cuatro en rojo + tres para recuperar las fuerzas. Pierdo 14 días de mi vida en lamentos. Si comienzo a multiplicar podría empezar a llorar, y adelantarme a la semana premenstrual.
Pero vamos por partes, porque la regla se nos viene en cámara lenta. Por lo menos, a mí. Primero sientes un ligero frío en los pies, luego un cosquilleo en la espalda que no significa “tengo ganas” sino “se me va a romper la columna”. El cabello se te reseca e increíblemente no hay cepillada que te lo deje suave, liso, ondeado o radiante. La panza se te hincha. Y te preguntas por qué diablos te sientes más gorda si vienes comiendo menos. Hay ocasiones en los que me han dados horas continúas –¡doce horas!- de estornudos.
Y ni qué decir de las tetas. ¡Ay, las tetas! Si normalmente disfruto que me las tomen –fuerte o suave, no importa- en esta semana puedo morder a la primera que se aproxime a ellas. Porque las miradas femeninas sobre mis tetas en síndrome premenstrual me duelen profundamente, y no hay Ponstan, Alidol o lo que se me ofrezca para quitar tanto malestar.
-¿Y por qué te duelen las miradas?-, me preguntó una amiga, mientras yo hundía la cara en mi almohada. Y yo pensé lo que en ese momento no le dije: “Me duelen las miradas porque en este instante en lugar de mirármelas me las podrías estar acariciando, pero me he declarado INTOCABLE”. Cuando estoy con la regla nadie me aguanta, pero en primer término no me aguanto yo, pues ideas terribles pasan por mi cabeza. He aquí algunas:
- Mi gata no me quiere tanto como yo creo. En el fondo solo espera que coloque las galletas en su plato y que mueva mi humanidad de la cama para que ella se estire.
- La fidelidad de los últimos dos años y algo es la razón de mi gastritis.
- Una mano extraña ha movido el cielo para que ocurra una turbulencia en un vuelo Madrid-Lima, con la única finalidad de retrasar mi salida del periódico.
- Alguno de mis ocho redactores sigue creyendo que soy una bruja, a pesar de lo mucho que he controlado mi carácter.
- Estoy afrontando una de las más graves crisis de pareja. Y creo que de esta ya no salgo.
- He perdido mi capacidad para conquistar mujeres. Es decir, si ella me deja me demoraré bastante en conseguir un consuelo.
- Ha llegado la hora de replantear mi vida y de pensar que hay muchas cosas que estoy haciendo mal.
- Tengo 33 años y mi futuro profesional se presenta incierto.
- La menopausia está más cerca de lo que cualquiera podría creer.
- He perdido el deseo sexual.
- No miro tetas ajenas. Ahora las envidio, porque seguro que no están en la pre regla y seguro que sí se dejarán tocar.
- Ha llegado la hora de vivir en pareja. Unas veinte veces al día toco el tema con mi chica. Ella todavía se lo está pensando, y yo –casi jalándome los cabellos- pienso que si no es mañana la relación se va al tacho.
- Recuerdo un capítulo de LWord en el que una de las chicas se olvida de medicar al gato de Dana. Mr. Piddles murió. Pienso que mi chica puede ser tan mala como esa mujer. La chica tenía rulos. Y mi chica también. Pienso, pienso… (No me identifico con la serie, pero tengo una barrita a la derecha con imágenes de You Tube. ¿Por qué? Porque me contradigo todo el tiempo… Ah, y si el nombre del gato no se escribe así me disculpan).
- Ha llegado la hora de comprarme la casa, porque de lo contrario habré fracasado.
- Estoy a un paso de deprimirme en serio, como aquella vez. Este vacío es el comienzo de la depresión, carajo.
- Concluyo categóricamente que no tengo buen sexo y que mi pareja está fallando porque yo soy la mejor.
- Pienso que estoy afrontando una mala racha, acaso la peor de la vida.
premenstrual. Los cuatro días en rojo se van entre pastillas de colores, té caliente, y una bolsa de agua hirviendo. Los tres días siguientes son para pedir disculpas por todas las bobadas que he dicho recientemente, por los malos pensamientos, los deseos suicidas-homicidas, y la rabia innecesaria. Paso 168 días sentada sobre mi síndrome premenstrual. El resto del año me estoy cagando de la risa.
9 de septiembre de 2008
Cosas que nunca debes decirle a una chica
La experiencia no me ha servido de nada. Mi pareja y varias amigas dicen que he tenido tantos amores en la vida que ya tendría que saberme todas las estrategias para amar bien y no sufrir nada. Sí pues. Experiencia he tenido. Pero la experiencia cuando está de por medio el corazón y el sexo no sirve de nada. Así que pese a todos los esfuerzos por demostrar madurez y canas, lo real es que meter la pata y caer en torpezas de adolescente son situaciones que en algún momento llegan de nuevo a tu vida, para sorprenderte y hacerte recordar que todavía te falta vivir bastante más.
A propósito de esta reflexión y a punto de tomar mi avión a Bogotá -sin pareja y por trabajo-, he decidido hacer una breve lista de cosas que nunca JAMÁS se debe decir a una chica. No importa si esa chica es lesbiana, o si es casada, divorciada, primeriza en el amor, trajinada de corazón, lesbiana de clóset, confundida... Basta que sea mujer.
1. No le digas que te mueres de amor por ella cuando dudas de su amor.
2. No le digas que es la más bella cuando tus ojos siempre buscan la perfección en cualquier esquina.
3. No le digas que le serás fiel toda la vida, porque nunca se sabe si al cruzar la calle encontrarás a esa otra mujer, capaz de hacerte prometer lo mismo al primer beso.
4. No le digas que el mejor sexo ha sido con ella, porque al mes de hacerlo posiblemente la chica exhibirá signos de agotamiento, clásica confianza que le da haber sido la mejor.
5. No le digas que por ella serías capaz de dejarlo todo. Y aunque el condicional (ías) te da licencia para quizás no dejar nada, mejor guarda silencio. Sobre todo si la chica en cuestión está aferrada al tronco de su familia, de su pasado o de sus miedos.
6. No le digas que nunca la olvidarás porque algún día te despertarás preguntándote por qué no la extrañas, por qué no sientes su olor en tus manos.
7. No le digas que no eres celosa porque nunca se sabe el día en que desconfiarás hasta de sus zapatos.
8. No le digas que no tienes amigos, porque no hay ser en este mundo que no los tenga. Y cuando estos reclamen su espacio, ella te demandará por el contrato de exclusividad.
9. No le digas que escribes cuando estás triste porque en cualquier texto tuyo encontrará huellas de tu melancolía.
10. No le digas que la extrañas a cada minuto porque se preocupará tremendamente al caer en la cuenta de que no te extraña ni siquiera a cada hora.
11. No le digas mi gata y tú son mis dos verdaderos amores. Se verá tentada a matar a tu gata.
12. No le digas que le confiarás las claves de tu correo electrónico, blog, Facebook y Hi5. Te las pedirá al día siguiente y se instalará, muy cómoda, a manejar todas tus cuentas.
13. No le digas que ya no le dirás nada, porque preguntará y preguntará hasta hacerte decir -incluso- que este post tiene la rabia y la tristeza de alguien que todavía no aprende a amarse a sí misma para ser amada y amar mejor.
14. No le digas que quieres vivir con ella, porque quizás piensa que la quieres de nana.
15. No le digas que no te haga promesas, porque no las hará y ya se sabe que lo que más esperas en esta vida es una puta promesa, así su tiempo de vida útil sea más breve que la pila de mi vibrador.