


La escritora chilena Antonia Katz llega a Lima para presentar su libro Escrito en la piel, un conjunto de historias sobre sus relaciones de deseo y amor con las mujeres. He visto que en un diario local la presentan como “polémica”. Yo no encuentro en sus historias nada polémico, al contrario las siento familiares, y se me presentan casi como pequeños cortos donde mis amigas, mi pareja, mis ex amantes y yo pudimos ser protagonistas.
Yo no la siento polémica. Yo la siento sincera, y la sinceridad siempre será un plus que se aprecie en estos tiempos impostados. Este post es para contarles que el jueves 4, a las 7:00 p.m., presentaré a Katz en la Feria del Libro Ricardo Palma, en Miraflores.
Es un honor.
He aquí algunas palabras de Antonia -que no se llama Antonia- :
No soy una gran lectora de literatura chilena, pero según las opiniones que he recibido por el libro, creo que hasta ahora no existían alusiones explícitas al tema (el lesbianismo). Por ejemplo, Malú Urriola me encanta, pero ella escribe con cierta ambigüedad. En algunos versos habla de “ella”, pero no es algo claro. Pía Barros puede ser, pero no existen mujeres que narren estas cosas, con la libertad que lo hacen los hombres.
-¿Cómo te decidiste a iniciar toda esta búsqueda amorosa, dentro de tu propio género?-le preguntó un periodista.
-Fue por una fantasía sexual. Siempre pensaba: “Alguna vez me gustaría darle un beso a una mujer”. No fue algo que me predeterminara, tengo seis hermanas, he visto “cueros” femeninos toda la vida, y nunca fue algo que me erotizara. Hay gente que dice que es algo genético, pero no, para mí es una opción. Yo estoy con “A” porque quiero estar con “A” y puedo irme a “B” también, si quiero.
Yo creo que hay diversidad porque, por ejemplo, mi mejor amiga sabía desde muy pequeña que le gustaban las mujeres. Tuvo pololos, lo pasó bien, llegó a querer, pero no llego a amar; algo faltaba. Hay muchas personas que siguen un camino tradicional durante un tiempo, y que después se dan cuenta que ahí no está la respuesta que buscan. Así mismo, hay personas que han tenido acercamientos con este mundo y no les han sido favorables, y quedan con la sensación de “puta, no soy de aquí ni de allá”. Gracias a Dios, yo tuve la suerte de haber llegado a un sitio en donde encontré personas que me abrieron su casa, que me acogieron y que no me juzgaron preguntándome si era lesbiana “derechamente”, sino que sabían que yo estaba en una búsqueda.
Ahora estoy enamorada de la Sol , mi actual pareja. Tengo proyectos con ella y siento que es mi camino. Pero como todo camino, puede surgir un rumbo distinto. Yo no me voy a poner un cartel que diga “lesbiana”, si sé que el día de mañana puedo terminar con esta relación, encantarme con otra persona, y cambiar de vida. Yo me quiero sentir libre de estar en dónde quiera estar.
Soy una eterna buscadora del amor. Puedo ser la mina más psicópata cuando me gusta alguien o estoy enamorada de alguien. Soy capaz de dar vuelta el mundo por esa persona. Pero en el momento en que se me acaba el amor, se acaba toda mi pose de “guerrillera”.
La relación afectiva entre mujeres es súper amorosa y de amistad. Cuesta discernir si se está enamorada de la mejor amiga, o si son “amantes-amigas”, porque el límite es muy sutil. Por ejemplo, yo con la Sol la pasamos la raja, nos reímos montones, somos cabras chicas y salimos. Con ella llevo una vida que no sé si antes me negué, o si mis parejas anteriores no me permitían llevar, porque tuve muy mala cuea con los hombres. En ese sentido, reconozco que también hay una parte mía súper dañada, pero los últimos tres años la han recompensado.
Espero que la lean. Y como todavía faltan algunos días para el evento espero que me ayuden a elaborar las preguntas que debo hacerle. Gracias adelantadas.
PD: Quizás la novia de Antonia nos canta el jueves esta canción.